El Romántico Terciopelo

Lunes, 18 Agosto   

El romanticismo, ese subjetivismo, la libertad y la pasión, los ideales que en el siglo XIX alimentaron el arte y todas las producciones culturales, se está filtrando de nuevo en los primeros años del futurista nuevo milenio. Y en la moda, este romanticismo está hoy representado por una de las telas más suntuosas y sensuales que hay: el terciopelo.

Hoy en día el terciopelo ha dejado de ser esa tela que solo para vestidos de noche se utilizaba, sino que ha permeado las blusitas que se usan a diario, y el efecto ha sido impredecible.

Los diseñadores de alta costura también sucumbieron al encanto de esta delicada tela y sus creaciones de esta última temporada, inspiradas en gran parte en los sombríos colores de la Rusia, retoman la languidez y la elegancia propias del terciopelo y lo complementan con el raso y la muselina.

Lo más llamativo del terciopelo es que debido a su constitución de tejido, en el que finos hilos están tejidos de forma ligeramente inclinada, le permite producir diferentes texturas que van desde la suavidad más absoluta hasta la intensidad de un brillo estelar que contrasta de forma única con la piel, y combina calidad, elegancia, delicadeza.